miércoles, 12 de junio de 2013

Tres religiones,una cultura. (Historia de Alcalá de Henares)

 HISTORIA



Este trabajo nació con el propósito de mostrar la convivencia, el respeto y la tolerancia de tres comunidades muy diferentes: la cristiana, la judía y la musulmana, que vivieron en Alcalá de Henares durante los siglos XIII, XIV, XV y los albores del siglo XVI.
En él nos propusimos resaltar diferentes aspectos de la relación entre estas tres comunidades:
. La religión: Cada comunidad tenía sus creencias, sus lugares propios de oración, sus días sagrados, etc. Esto traía consigo problemas para la convivencia, pero se respetaron mutuamente.
. Actividades laborales: Cada comunidad se dedicaba a diferentes funciones sin ser molestados por los demás. Cabe destacar en este apartado la actividad mercantil, dedicación principal del pueblo judío o la agrícola del musulmán.
. La cultura: Hacemos notar cómo el paso de estas tres comunidades ha dejado huella en Alcalá: en los edificios, en los artesonados, en la Universidad... y en la elaboración de la Biblia Políglota.
. Centros importantes: Las iglesias cristianas y su importancia para esta comunidad y las otras comunidades. Las sinagogas como lugares de formación, no sólo religiosa, para los judíos. La mezquita como centro de la comunidad musulmana.
. Leyes: La importancia del Fuero Viejo por el que se regirá Alcalá y su Tierra a lo largo de cuatro siglos, desde el siglo XII hasta principios del siglo XVI.







LA IGLESIA DE LOS CRISTIANOS:
"El templo cristiano nace en recuerdo de aquellos que murieron por su fe en Jesucristo" Primero se construyó una cella martyrial *, que más adelante daría lugar a la erección de un pequeño templo, posteriormente elevado a la dignidad de sede episcopal. Tras la Reconquista, de la sencilla capilla conmemorativa allí existente se pasaría al priorato medieval, luego a la colegiata y finalmente a la magistral, ya fallecido el cardenal Cisneros, con su fuerte vinculación a la vida universitaria. Actualmente recupera su dignidad episcopal al restaurar la diócesis de Alcalá el 10 de octubre de 1991.
En la época que nos ocupa, siglos XIII al XV, tenemos que imaginarnos una pequeña capilla martirial, posiblemente de estilo mozárabe, luego convertida en iglesia parroquial - tal vez de estructura y formas mudéjares* -, pero que carecía en 1495 de toda espaciosidad y monumentalidad. Se trataba - según García Oro- de una iglesia mudéjar, de factura bastante pobre, conglomerado de añadiduras que por su pequeñez era llamada ‘capilla’ en algunos documentos arzobispales, y los constructores experimentados, como el cantero segoviano Juan Campero, recordaban en 1512 que ‘no parecía sino hermita’. En principio, no existía otra parroquia, conocida con el nombre de S.Justo, donde se reunía el concejo.
Como templo parroquial, además de lugar de devoción, debemos imaginar las celebraciones litúrgicas propias del cristianismo, en especial la Eucaristía. La campana es el sonido de llamada para la comunidad cristiana y que se oiría en todo el contorno de la muralla y aún extramuros para llamar a la oración.
Dentro de esta época comienza a celebrarse la Solemnidad del Corpus Christi *, con su procesión por las principales calles de la ciudad.
El domingo de Quasimodo, así se llama al que sigue al de Pascua de Resurrección, también coincidente con la feria anual y que se celebraba en el Coso.
Se creó una segunda parroquia a mediados del siglo XIII, la de Santa María la mayor, situada hacia la más tarde llamada plaza de San Diego o de la Universidad. Ya existía - desde 1268- en un extremo del Coso (actual plaza Cervantes), la ermita de San Juan de los Caballeros. En el siglo XIII tenemos constancia también de las feria de Santa María, otra fiesta solemne es el día de San Bartolomé, el 24 de agosto.
En 1453 se ordena el cambio de la parroquia de Santa María a la ermita de San Juan de los Caballeros, al mismo tiempo que se funda el convento franciscano dedicado a San Diego en el mismo lugar que ocupaba la antigua parroquia, para la enseñanza y conversión de mudéjares y judíos, en la prolongación de la calle Mayor, teniendo ya el Arzobispo Carrillo la autorización para fundar 15 conventos de frailes menores, estamos hablando de 1446. La parroquia de San Justo se convertirá en iglesia Colegial en 1477.
En el interior del templo cristiano hay imágenes que recuerdan momentos excepcionales de la vida de Jesús (crucifixión), la imagen de María Virgen y la de los santos de devoción; en nuestro caso están las tumbas de los mártires. El templo tiene asientos orientados al altar mayor, donde se celebra la Eucaristía y está la presidencia de la celebración.
La campana es el modo de comunicación y aviso a los fieles para las celebraciones diarias y de modo solemne el Domingo.

LA SINAGOGA
Los judíos son un pueblo dentro de otro más amplio, para ellos la sinagoga representa un compendio de sentimientos, creencias y prácticas. La sinagoga intenta emular a su modelo ejemplar, al único entre todos: el Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 d. C..
Es la seña de identidad de un pueblo que conserva una lengua, el hebreo(la van perdiendo poco a poco en favor del castellano, que después de la expulsión llamarán sephardí también tenemos testimonios del uso de la lengua castellana pero escrita con caracteres hebreos); sigue sintiéndose el pueblo elegido por el Dios del Antiguo Testamento. En la sinagoga pueden manifestar también su identidad como creyentes; durante el día acuden tres veces- al anochecer, al amanecer y al mediodía- para celebrar sus rezos comunitarios en presencia de un mínimo de diez varones mayores de trece años (minián*).
Como función social, en ella se encuentra la escuela (yesibá*), los niños aprenden todo sobre la Ley (Torah*) y el Talmud *, que es la compilación canónica de la ley oral recogida en la Misná *. Funciona anejo un tribunal (bet-din*), formado al menos por tres dayanes, que entienden sobre derecho rabínico, para juzgar causas entre judíos, como refleja el Fuero y que puede imponer sanciones; también se encuentra la carnicería propia, ya que los sacrificios de animales no son al modo cristiano y deben realizarse de acuerdo con la Ley.
En lo arquitectónico, la sinagoga es una sala, en cuya pared orientada hacia Jerusalén hay un arca o armario (hejal*) donde se guardan los manuscritos (sefarim*)de la Torá. Cada rollo (séfer*) suele estar protegido por un manto bordado, que se remata en su borde superior por una corona o por adornos de campanillas que rematan las varas de madera en que se sujeta el rollo por sus dos extremos. Frente al hejal hay un pupitre (tebá*) para la lectura de los textos litúrgicos por parte del oficiante, o jefe de la sinagoga, que en la tradición sefardí suele estar en el centro de la sala. La sala está rodeada por asientos para los fieles y en algún lugar se mantiene encendida permanentemente una lámpara (tamid*).
Las mujeres tienen un lugar reservado (‘azará’*), apartado de los hombres, a menudo una galería en un piso superior, en ocasiones cubierta por una celosía, esta separación reproduce la separación del muro existente en el Templo de Jerusalén.
Durante el rezo los hombres se cubren la cabeza con un solideo (kipá) en señal de respeto y se revisten con un manto de oración (talit*); en los días laborables llevan además en la frente y en el brazo izquierdo las filacterias (tefelín*), que son unos estuchitos de cuero que contienen pergaminos con textos escritos de la Semá* (son tres pasajes bíblicos que se consideran la profesión de fe judía: Dt. 6, 4-9 y 11, 13-21 y Nm.15, 37-40, una de las oraciones centrales del servicio litúrgico.
Sabemos de dos sinagogas en Alcalá, una, la Mayor, ubicada en las proximidades de la calle Carmen Calzado, antes de los Limoneros, pues el corral de la sinagoga daba a dicha calle a través de un adarve y a la calle Mayor, hoy existe un patio reedificado en dicho lugar. La Menor estaba sobre la calle Santiago, que posteriormente ocuparían los PP.Capuchinos y la iglesia de Santa María Egipcíaca. 

LA MEZQUITA.
Su centro religioso es la mezquita *, de la que sólo queda una marca visible: una columna en la calle Santiago, antes de la Morería, que adorna una esquina frente al actual hospital del Vallés, donde antes hubo un templo cristiano (iglesia de Santiago), posterior a la mezquita, haciendo esquina con la calle que conducía al postigo de la muralla, llamada después Diego de Torres. La mezquita es el lugar de reunión de esta parte de la población, que vive sometida dentro de la población mayoritariamente cristiana, por eso constituye también una seña de identidad y fortalecimiento de sus convicciones.
Debe estar orientada hacia La Meca* (el Este en este caso), podemos imaginarla paralela a la actual calle. Deben frecuentarla cinco veces al día, el que esté cerca, los que no estén cerca harán la oración a su hora en el lugar donde les sorprenda la voz del almuédano *; éste llama en las cinco ocasiones desde la parte más alta de la mezquita, el minarete *: "Alá es grande..."
Los hombres utilizan la sala principal, formando hileras paralelas y mirando el mihrab* (nicho vacío que indica la dirección de la Meca) y al Imán* (colocado en el minbar *, a modo de cátedra de predicación) que dirige la oración y las diferentes posiciones: de pie, de rodillas, postrado... , todo ello después de haberse purificado en una fuente que, con seguridad, debería estar en un pequeño patio a la entrada; deben lavarse las manos y brazos hasta el codo, la boca, nariz, ojos y oídos tres veces; las mujeres quedarán al final, en un reservado para ellas, desde donde pueden seguir la oración coránica pero no pueden ser vistas por los hombres desde su posición.
En el interior no hay estatuas ni otras imágenes, quizá alguna inscripción del Corán* y el propio Corán sobre un atril, tampoco hay bancos ni otros útiles, pues la oración se realiza sobre el mismo suelo, en ella se repita la confesión de fe: "Doy testimonio de que no hay más Dios que Alá. Doy testimonio de que Mahoma es el profeta de Dios", cinco veces al día (amanecer, mediodía, tarde, puesta del sol y noche); no hacer esta oración es una de las mayores faltas para los musulmanes; el almuédano recuerda estas horas con su voz.

viernes, 17 de mayo de 2013

El verdugo (1963)

El verdugo es una película española tragicómica y de comedia negra de 1963 dirigida por Luis García Berlanga. Fue rodada en blanco y negro y actualmente es considerada un clásico del cine de su país.


ARGUMENTO:
Amadeo (José Isbert), el verdugo de la Audiencia de Madrid, conoce a José Luis (Nino Manfredi), un empleado de pompas fúnebres que va a recoger al preso que Amadeo acaba de ajusticiar. José Luis no encuentra novia, pues todas las chicas huyen de él cuando se enteran de que trabaja en una funeraria. La hija de Amadeo, Carmen (Emma Penella), tampoco encuentra novio, ya que todos sus pretendientes escapan al enterarse de que su padre es verdugo. Carmen "atrapa" a José Luis quedándose embarazada.

El patronato va a conceder a Amadeo un piso por su condición de funcionario, pero Amadeo sabe que eventualmente lo perderá, porque en el momento de la entrega ya estará jubilado. Carmen y su padre engatusan a José Luis para aceptar el cargo de verdugo y conservar la vivienda, asegurándole que no tendrá que matar a nadie. Cuando llega una orden de ejecución en Mallorca, José Luis, horrorizado, quiere dimitir, aunque eso signifique perder el piso y devolver las nóminas cobradas. Nuevamente Amadeo y Carmen lo lían para que espere al último momento, pues el reo está enfermo y se moriría solo. Finalmente, en una escena memorable, José Luis es llevado a rastras al garrote vil, como si fuese el condenado y no el verdugo.




viernes, 19 de abril de 2013

CONCURSO DE CLIMETRAJE 2013 ''NO a la pobreza''

Ayer,18 de abril del 2013,se celebró la cuarta edición del concurso de climetrajes organizado por Manos Unidas. Empezó a las 11:00 aproximadamente y terminó sobre las 13:00.Se presentaron algunos de los vídeos, los que fueron más votados. Se dieron premios a los más votados por todo el público,a los votados por el Jurado y a la mejor trilogía. Se dieron, como premio, cámaras digitales a los ganadores. Los que quedaron en primer lugar, irán a la final,que se celebrará en Madrid, para competir unos contra otros.
Al resto de participantes se les otorgó un diploma.

miércoles, 3 de abril de 2013

Fuegos del Apóstol.Mapping 2012.





Fuegos del Apóstol, 24 de julio de 2012. Mapping en la Catedral de Santiago. Plaza del Obradoiro. España.
Espectáculo multimedia diseñado por GPD con tecnologías de vanguardia, que lograba efectos en 4D sobre la fachada de la Catedral gracias a la técnica del mapping. La fachada barroca de la Catedral fue convertida en una pantalla gigante que narraba su historia a través de un recorrido virtual que combinaba proyecciones, luz, sonido, música, pirotecnia y efectos especiales.
Montaje de sonido de más de 50.000 watios. Producción audiovisual Full HD en resolución de cine. 12 proyectores de gran formato con una capacidad total de 300.000 lúmenes. Control data on Watchout v5. Lanzamiento de 3.400 artefactos pirotécnicos integrados en la proyección.
Sinopsis: la relevancia del Camino y la peregrinación, la importancia de la tradición Jacobea en Galicia, sus símbolos más emblemáticos, el desarrollo de la ciudad alrededor del hecho Apostólico... El espectáculo condensa de manera asombrosa una historia que comenzó a forjarse hace 12 siglos, cuando Paio descubre el sepulcro del Apóstol y es testigo de las primeras peregrinaciones. Un recorrido virtual apasionante que termina con una apoteosis de fuego y sonido. Nada más apropiado para un lugar que se reveló al mundo aquella otra noche de julio hace 1.200 años.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Sucesión del Papa


Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma~

Miércoles de Ceniza:  el inicio de la Cuaresma
Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma



La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”

“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.

Origen de la costumbre

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

El sacrificio

Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”

Conclusión

Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.

Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.

El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.

La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.

La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.

Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.

Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.

Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.

miércoles, 30 de enero de 2013

Luar Na Lubre~

Luar na Lubre es un grupo gallego de música folk, nacido en 1986 en la ciudad de La Coruña y encuadrado en la corriente que ha dado en llamarse "música celta". Luar significa en gallego "resplandor de la luna"; lubre puede traducirse como "bosque sagrado donde los druidas celtas hacían sus rituales"
Entre los instrumentos que el grupo emplea se encuentran la gaita gallega, la gaita midi, el acordeón diatónico, el violín, flautas y whistles, la guitarra acústica, ocasionalmente la eléctrica, el bouzouki, la pandereta o el bodhrán. Su vocalista es, desde finales de 2011, la coruñesa Paula Rey Torreiro.
La música de Luar na Lubre se basa fundamentalmente en el folklore de Galicia, aunque está también muy influída por la de las regiones consideradas de tradición "celta" (Irlanda, Escocia, Bretaña) en línea con la corriente celtista de muchos grupos folk gallegos. Esta actitud posee defensores y detractores: los primeros aplauden la gran internacionalización que la música de Galicia ha logrado con ello y defienden además que Galicia posee lazos históricos, geográficos o de solidaridad lingüístico-cultural con esas otras regiones del Atlántico europeo; los segundos critican que lo "celta" sustituye el carácter de la música tradicional gallega por una estética de inspiración irlandesa y escocesa, bastante diferente, propiciando fuera de Galicia la identificación errónea de dicha fusión desvirtuada con un estilo de folk más genuinamente gallego (como podría ser el de Milladoiro o Fuxan los Ventos).
Su estilo ha evolucionado notablemente con los años, adquiriendo con el tiempo una gran sofisticación. En 1996 el músico británico Mike Oldfield incluyó una adaptación del tema O Son do Ar en su álbum VoyagerMemoria da noite en alusión al e invitó al grupo a su gira mundial, lo que otorgó a Luar Na Lubre cierta fama internacional. En 2003 compusieron el tema hundimiento del Prestige.
En 2009 Luar Na Lubre conmemoró su 25 aniversario grabando su primer disco en directo (Ao Vivo) en el Teatro Colón de A Coruña e invitando a músicos como Luz Casal, Pedro Guerra o Diana Navarro.
En Noviembre de 2010 salió a la luz el disco "Solsticio", un proyecto centrado en la música medieval y especialmente en la riqueza de la lírica galaico-portuguesa y las influencias del Camino de Santiago.
En septiembre de 2011 la banda anunció la marcha de Sara Vidal por cuestiones personales y el 3 de noviembre de 2011 la banda presentó a la vocalista Paula Rey en el Teatro Colón.
Recientemente ha salido a la luz su último disco, Mar Maior (2012).



LUAR NA LUBRE - OS ANIMAIS

La Oca y el Camino de Santiago~

El Juego de la oca del Camino de Santiago esta basado en el Camino Fránces. En el tablero vemos las 63 casillas que componen el juego de la oca y en cada una de ellas representamos lo más característico de cada una de las etapas del Camino Francés.
El juego se presenta sobre un soporte de cartulina desplegable para facilitar su transporte y manejo, y lleva 2 dados de distinto color y varias fichas recortables que representan a diferentes peregrinos y peregrinas. Todos los elementos del Juego se presentan envueltos con un plástico retractilado.
En la parte posterior del tablero van las instrucciones del juego y una breve reseña informativa sobre lo que vemos en cada casilla. Los textos están en castellano y se acompaña también de un folleto con las descripciones en inglés, francés, alemán, italiano y portugués.
El Juego de la Oca del Camino de Santiago tiene una doble función: por un lado el aspecto didáctico y divulgativo, ya que sirve de recordatorio de aquellos lugares por los que pasan los peregrinos; por otro, el puramente lúdico, ya que se trata de un juego muy conocido y que pueden compartir personas de cualquier edad o lugar.
Tablero de la Oca antes                                                                                 Tablero de la Oca ahora

El Camino de Santiago~

En el siglo IX se descubrió en Galicia el cuerpo del Apóstol Santiago el Mayor. Pronto aparecieron peregrinos que se dirigían a Compostela con la intención de ganar indulgencias, cumplir penas canónicas y civiles o por el simple gusto de viajar.
De toda Europa acudían "francos" (en la España medieval se llamaba franco a todo el que vivía más allá de los Pirineos) siguiendo la ruta jacobea o el camino francés. El descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago abrió para el Bierzo una vía cultural y económica de suma importancia.
En el Bierzo se entraba por el puerto de Foncebadón (siglo XI - XII), donde veían la Cruz de Ferro, a cuyos pies dicta la tradición que se ha de depositar una piedra para alejar los peligros del camino. Allí eran atendidos por el eremita Gaucelmo. Se pasaba luego por Molinaseca, por Ponferrada (donde estaba y aún se encuentra el Hospital de la Reina fundado a fines del siglo XV por los Reyes Católicos) , por Cacabelos y Villafranca, donde se encuentra la famosa Puerta del Perdón.
Ya entonces el vino del Bierzo destacaba. El viajero Küning Von Vach decía de Villafranca : "bebe el vino con discreto miramiento porque saca a alguno de sentido".
Se salía del Bierzo por el Cebrero, donde encontramos las pallozas de Santa María del Cebrero. En Triacastela, ya en Galicia, los peregrinos cogían piedras paara la catedral románica en construcción y al fin entraban en Compostela con cantos de júbilo.
El camino de Santiago influyó en El Bierzo de diferentes maneras:
  • Creando o desarrollando ciudades.
  • Cambiando ritos religiosos.
  • Facilitando el comercio.
  • Trayendo noticias...
En definitiva, el camino de Santiago fue decisivo para que El Bierzo mantuviese un contacto constante con el resto de Europa y formase parte de una cultura más universal.

viernes, 18 de enero de 2013

Símbolos del cristianismo

SIMBOLOS CRISTIANOS:

LLAVES CHI-RHO o SIGLA FENIX ARCO IRIS
PELICANO CORDERO BARCO PALOMA
 
ESTRELLA DE 5 PUNTAS CONCHA DE PEREGRINO ANTORCHA DE LA VERDAD ELEFANTE
PALMA ARMIÑO TORTOLAS ROSA
ESCARABAJO BUHO GALLO HUEVO
UNICORNIO MARIPOSA ANCLA 3 CLAVOS
PEZ PEZ ALFA-OMEGA IHS



TREBOL DE 4 HOJAS TREBOL DE 3 HOJAS



Pescado: el pez - siempre atento con sus ojos sin pestañear - fue uno de los símbolos más importantes de Cristo a los primeros cristianos. "En griego, la frase, "Jesucristo, Hijo de Dios Salvador", es "Iesous Christos Theou Yios Soter". Las primeras letras de cada una de estas palabras griegas, cuando se juntan, el hechizo "ichthys", la palabra griega para "peces":

Ι Χ Θ Υ Σ
El pez simboliza, también, la Eucaristía. También se usa como un símbolo cristiano el delfín, casi siempre como un símbolo de los cristianos a sí mismo en lugar de Cristo, aunque el delfín se utilizó también como una representación de Cristo - lo más a menudo en combinación con el símbolo de ancla ( "Cristo en la Cruz ").-

Cordero: símbolo de Cristo como el Cordero Pascual. El cordero es también un símbolo de Santa Inés (Fiesta Día 21 de enero), virgen y mártir de la Iglesia primitiva.-

Paloma: símbolo del Espíritu Santo y se utiliza sobre todo en las representaciones del bautismo de nuestro Señor y de Pentecostés. También simboliza la liberación del alma en la muerte, y se utiliza para recordar la paloma de Noé, una luz de esperanza.-

Pavo Real: Como un símbolo de la inmortalidad, el pavo real se convirtió en un símbolo de Cristo y la Resurrección.-

Pelícano: El pelícano es un símbolo de la expiación y el Redentor y se encuentra a menudo en los murales de cristianos, frescos, pinturas y vidrieras.-

Phoenix: El Fénix es una criatura mítica, que dice  renace de sus cenizas. Debido a estos mitos (que se cree por los egipcios, griegos y orientales), el ave se convirtió en símbolo de Cristo.-

Barco: Como los que están fuera del Arca de Noé fueron destruidas, el barco se convirtió en un símbolo perfecto de principios de la Iglesia con sus asociaciones con "la barca de Pedro, el pescador.” En el mismo sentido, la mayor parte del interior de una iglesia, el lugar donde el culto a la gente, se llama una "nave", del latín "navis" - barco.-

Arco Iris: signo de la alianza con Noé. Sus 7 colores (de arriba hacia abajo: Indigo rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta), que recuerdan los 7 sacramentos (7 es el signo de la alianza y la conclusión).-

El Buen Pastor: Algunas de las primeras representaciones de Cristo, lo muestran como el Buen Pastor.-

La Palma: representan la victoria y el martirio. Las cenizas de las palmas utilizadas el Domingo de Ramos luego se queman y se utiliza de Ceniza del año próximo miércoles para simbolizar la mortalidad y la penitencia.-

Concha de peregrino: la concha marina, especialmente la concha de vieira, es el símbolo del bautismo, y se encuentra con frecuencia en las fuentes bautismales. El plato usado por sacerdotes para verter agua sobre las cabezas de los catecúmenos en el bautismo es a menudo en forma de vieira. La vieira, también, es un símbolo del apóstol Santiago el Mayor.-

Mariposa: La mariposa, con el poder de vuelo, que salen de la crisálida, aparentemente sin vida,  por ello simboliza la Resurrección.-

Unicornio: el unicornio - mencionada en la Biblia,  véase el Salmo 21:22, 28:6; e Isaías 34:7 - es un símbolo de la castidad y de Cristo mismo.-

Armiño: el armiño se cree que murió en lugar de obtener su pelaje blanco puro sucio y, así, llegó a simbolizar la inocencia, la pureza moral, y el deseo de los cristianos a morir antes que cometer un pecado mortal.-

Elefante: el elefante macho y hembra juntos representan a Adán y Eva.-

Paloma (Tórtolas): debido a su reputación de tener un solo compañero a los que son fieles de por vida, tórtolas son un símbolo de la fidelidad cristiana.-

Rosa: la Santa Fe, Nuestra Señora, el martirio, el secreto de la penitencia. Cinco rosas agrupadas simbolizan el 5 heridas de Cristo.-

Escarabajo: un antiguo símbolo de la regeneración (el escarabajo era un símbolo especialmente frecuente en Egipto), el escarabajo fue adoptada por los cristianos, también como un símbolo de  la Resurrección.-

Búho: (del Bestiario de Aberdeen), "En un sentido místico, la lechuza representa a Cristo. Cristo ama a la oscuridad de la noche porque no quiere que los pecadores - que está representado por la oscuridad – mueran, sino que se conviertan y vivan. Cristo huye de la luz en el sentido de que él detesta y aborrece vanagloria. La lechuza vuela de noche en busca de alimentos, como Cristo convierte a los pecadores en el cuerpo de la Iglesia, la predicación. En un sentido moral, por otra parte, la lechuza significa para nosotros no sólo un hombre justo, pero más bien uno que vive entre los hombres aún se esconde de su punto de vista tanto como sea posible. Huye de la luz, en el sentido de que no busca la gloria, ni la alabanza de los hombres”.-

Gallo: el gallo es el heraldo de la aurora. Es, pues, un símbolo general de la Esperanza.-

Trébol: un trébol estilizada, como la de San Patricio utilizados en la evangelización de Irlanda, el trébol es el símbolo de la Santísima Trinidad.-

Trébol de cuatro hojas: omnipresente en la arquitectura gótica, el trébol de cuatro hojas simboliza a los cuatro evangelistas, así como el hombre alado (Mateo), León (Mark), Ox (Lucas), y Eagle (Juan) - Las cuatro bestias de Ezeckiel y el Apocalipsis.-

Estrella de 5 puntas: la Estrella de Belén, las 5 llagas de Cristo. Este símbolo invertido, de tal manera que un solo punto es en el fondo y dos puntos están en la parte superior, es un símbolo satánico que indica una cabeza de cabra.-

3 Clavos: simbolizan la crucifixión. Ellos son tres, porque dos clavos fueron utilizadas para proteger las manos de Cristo, y un tercero fue usado para asegurar los pies. Los 3 clavos son a menudo combinados con otros símbolos, como están en el sello de los jesuitas - las letras IHS con los tres debajo de las uñas, todo coronado por una cruz.-

Ancla: se encuentra en el cementerio del primer siglo de Santa Domitila, los epitafios del siglo segundo y tercero de las catacumbas, y especialmente en las partes más antiguas de los cementerios de los santos.-

Huevo: el huevo es un símbolo maravilloso de nacimiento y renacimiento, un objeto aparentemente sin vida, de los cuales viene la vida. Debido a esto, es un símbolo de la resurrección de Cristo y es más frecuente en la Pascua. Otro nivel de simbolismo es que el huevo representa la creación, los elementos, y el propio mundo, con la cáscara representa el firmamento, la bóveda del cielo, donde las estrellas de fuego mentira, la membrana delgada que simboliza el aire, el blanco simboliza las aguas; y la yema representa a la tierra.-

Llaves: Las llaves son el símbolo de la autoridad del papado y el poder de la Iglesia de "atar y desatar" (Mateo 16:19 e Isaías 22).

"Chi-Rho" o "sigla": las letras "X" y "P", representa las primeras letras del título de "Christos", fueron finalmente puestos juntos para formar el símbolo de Cristo ( "Chi" se pronuncia "Kie"). Es esta forma de la cruz que Constantino vio en su visión, junto con las palabras griegas, touto Nika, que se representan en América como "In hoc signo vinces" y que significa "en este tú signo vencerás.-

Alfa-Omega: Alfa, la primera letra del alfabeto griego, y Omega, la última letra del alfabeto griego, se convirtió en un símbolo de Cristo, debido a que se le llama "el Primero y el Último". Las raíces de simbolizar estos atributos de Dios van más atrás, todo el camino hasta el Antiguo Testamento, en Éxodo 34:6, Dios dice que es "lleno de bondad y verdad”. La escritura hebrea de la palabra "verdad" consiste de las 3 cartas de "Aleph", "Mem", y "Thaw" - y porque "Aleph" y el "deshielo" son la primera y última letras del alfabeto hebreo, los antiguos vio pertinente místico de Dios se conoce como "Verdad". En cualquier caso, el Alfa y la Omega griego como símbolo de Cristo se ha encontrado en las catacumbas, anillos de sello cristiano, después de las monedas de Constantino, y los frescos y mosaicos de las antiguas iglesias.-

IHS: que datan del Siglo VIII, esta es una abreviatura de "IHESUS," la manera en nombre de Cristo se escribía en la Edad Media (a pesar de la creencia popular, no se encuentra el monograma de "Iesus Hominum Salvator" - "Jesús Salvador de los Hombres ") popularizó por San Bernardino de Siena, el monograma más tarde fue utilizado por San Ignacio de Loyola, como símbolo de la Orden de los Jesuitas.-

Antorcha de la verdad: Símbolo de la Orden Dominicana, a menudo aparece llevando en la boca de un perro negro y blanco. Se origina en la madre de un sueño de Santo Domingo tenía cuando ella estaba embarazada de la Santa: soñaba con su hijo como un perro negro y blanco que ilumina el mundo con una antorcha en la boca. La Orden Dominicana St. Domingo fundó se conoce como la "Orden de Predicadores," los colores de su hábito es blanco y negro.-

Origen del cristianismo

El cristianismo surgió del judaísmo, por ello es que se hace necesario escudriñar en el mundo político-religioso judío con el fin de encontrar los comienzos del cristianismo.
En tiempos helénicos, el pueblo judío había disfrutado de considerable independencia, bajo los gobernantes seleúcidas. El contacto de los romanos con los judíos comenzó en el año 63 a. de C. y, alrededor del año 6 de nuestra era, Judea se convirtió en una provincia puesta bajo el mando de un procurador romano. Sin embargo, continuó la intranquilidad, aumentada por las divisiones entre los mismos judíos.
Los saduceos pugnaban por una fidelidad rígida a la ley hebrea, rechazaban toda posibilidad de inmortalidad personal y estaban a favor de la cooperación con los romanos. Los fariseos seguían rigurosamente el rito judío y, aunque deseaban liberar a Judea del control romano, no apoyaban los medios violentos para alcanzar esta meta. Los esenios eran una secta judía que vivía en comunidad religiosa cerca del mar Muerto.
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Cueva donde se hallaron los pergaminos del Mar Muerto.
Tal y como se revela en los pergaminos del mar Muerto —una colección de documentos descubiertos en 1947—los esenios, al igual que otros judíos, esperaban un Mesías que salvaría a Israel de la opresión, anunciaría el reino de Dios y establecería el verdadero paraíso en la Tierra.
Un cuarto grupo, los zelotes, eran extremistas militantes que propugnaban el derrocamiento violento de la dominación romana. Una revuelta judía en el año 66 de nuestra era fue sofocada por los romanos tras cuatro años. El Templo de Jerusalén fue destruido y el poder romano se impuso una vez más de manera absoluta en Judea.
Surgimiento del cristianismo
En medio de la confusión y de los conflictos de Judea, Jesús de Nazaret comenzó su predicación pública. Jesús creció en Galilea, importante centro de los militantes zelotes. El mensaje de Jesús, básicamente, era muy simple. Dio seguridades a sus camaradas judíos de que no intentaba minar su religión tradicional:
“No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles cumplimiento”.
De acuerdo con Jesús, lo importante no era el rígido fanatismo de la letra de la ley y el sometimiento a las reglas y a las prohibiciones, sino la transformación  de lo íntimo de la persona:
“Así, en todos los casos, haz a los demás lo que te gustaría que los otros te hicieran, porque esto resume la ley y los profetas”.
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Jesús: "amar a Dios y al prójimo".
El mandamiento de Dios era muy sencillo, amar a Dios y al prójimo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma, toda tu mente y con toda tu fuerza. El segundo mandamiento es: ama a tu prójimo como a ti mismo”.
En el Sermón de la montaña , Jesús expresó los conceptos éticos —humildad, caridad y amor fraterno— que conformarían las bases del sistema de valores de la civilización occidental medieval. Como está claro, no coincidían con los valores de la clásica Civilización greco-romana.
Si bien hubo gente que saludó a Jesús como el Mesías que salvaría a Israel de la opresión y establecería el reino de Dios sobre la tierra, Jesús habló de un reino celestial, y no de un reino terrenal:
 “Mi reino no es de este mundo”.
En consecuencia, defraudó a los radicales. Por su parte, los líderes religiosos conservadores juzgaron que Jesús socavaba el respeto hacia la religión judía tradicional.
Para las autoridades romanas de Palestina y sus aliados locales, el nazareno era un revolucionario en potencia capaz de transformar las esperanzas judías de un reino mesiánico en una revuelta contra. Roma. Por consiguiente, Jesús se descubrió como objeto de dificultades en diversos ámbitos, y al final fue entregado a las autoridades romanas.
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Obra de Antonio Ciseri donde puede verse a Poncio Pilato junto al azotado Jesús. (ampliar imagen)
El procurador Poncio Pilatos ordenó su crucifixión. Empero, esto no resolvió el problema. Unos pocos fieles seguidores de Jesús difundieron la noticia de que Jesús había vencido la muerte, había resucitado y luego había ascendido a los cielos. La creencia de la resurrección de Jesús se volvió un dogma importante de la doctrina cristiana. Jesús era aclamado ahora como el “ungido” (Cristo en griego), el Mesías, quien regresaría e instauraría el reino de Dios en la tierra.
El cristianismo comenzó como un movimiento religioso dentro del judaísmo, y así lo consideraron las autoridades romanas durante muchas décadas. Aunque la tradición afirma que uno de los discípulos de Cristo, Pedro, fundó la iglesia cristiana en Roma, el personaje más importante de los primeros tiempos del cristianismo —después de Jesús— fue Pablo de Tarso. Pablo se acercó a los no judíos y transformó el cristianismo de una secta judía en un movimiento religioso más amplio.
Llamado el “segundo fundador del cristianismo”, Pablo fue un judío, ciudadano romano, muy influido por la cultura griega helenística. Creía que el mensaje de Cristo debería ser predicado no sólo a los judíos, sino a los gentiles (los no judíos). Pablo fue pionero en la fundación de comunidades cristianas a todo lo largo de Asia Menor y en las costas del mar Egeo.
San Pablo
Apóstol San Pablo
Fue Pablo quien proveyó un fundamento universal para la difusión de las ideas de Cristo. Enseñó que Cristo era, en efecto, un Dios redentor, el hijo de Dios, que había venido a la Tierra para salvar a todos los seres humanos, pecadores, de hecho, a causa del pecado original cometido por Adán al desobedecer a Dios. Con su muerte, Cristo había expiado los pecados de la humanidad y había hecho posible que todos los hombres y mujeres experimentaran un nuevo comienzo con la posibilidad de la salvación personal. Aceptando a Cristo como salvador, ellos también podrían ser salvados.
Al principio, el cristianismo se diseminó con lentitud. Aunque las enseñanzas del primitivo cristianismo se difundían mayormente por la prédica de los cristianos proselitistas, también hicieron su aparición materiales escritos. Pablo escribió una serie de cartas, o epístolas, que delineaban las creencias cristianas en diferentes comunidades.
Asimismo, algunos de los discípulos de Cristo bien pudieron conservar algunos dé los dichos del maestro en forma escrita, y los transmitieron como memorias personales, que más tarde llegaron a constituir las bases de los evangelios escritos —la “buena nueva” respecto a Cristo— los cuales trataron de formular un registro de la vida y de las enseñanzas de Cristo, y establecieron el núcleo del Nuevo Testamento.
Aunque Jerusalén fue el primer centro del cristianismo, su destrucción por los romanos en el año 70 de nuestra era dejó a las iglesias cristianas con una considerable independencia. Alrededor del año 100 se habían fundado iglesias cristianas en muchas de las ciudades principales del oriente, así como en algunos lugares de la parte occidental del imperio.
Muchos de los primeros cristianos provenían de las filas de los judíos helenizados y de las poblaciones del oriente de habla griega. Pero en los siglos III y IV, un creciente número de seguidores hablaban latín. Una traducción latina del Nuevo Testamento, escrito originalmente en griego, aparecida poco después del año 200, ayudó a este proceso.
Los grupos de primeros cristianos se reunían al atardecer en casas privadas para compartir una comida comunal, llamada ágape, o banquete de amor, y para celebrar lo que llegó a conocerse como el sacramento de la eucaristía, o cena del Señor, celebración comunal de la última cena de Cristo:
Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: “Tomad y comed; éste es mi cuerpo”.
Luego tomó una copa, dio gracias y la ofreció, diciendo: “bebed todos de esta copa, esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados”.
Al formarse las primeras comunidades cristianas tenían una organización flexible, en la que hombres y mujeres desempeñaban funciones importantes. Algunas mujeres ejercían posiciones relevantes y, a menudo, como predicadoras.
Las iglesias locales se congregaban bajo el gobierno de consejos de ancianos (o presbíteros), pero, a principios del segundo siglo, ciertos funcionarios conocidos como obispos llegaron a ejercer considerable autoridad sobre los presbíteros. Estos obispos basaban su posición de superioridad en la sucesión apostólica: como sucesores de los doce primigenios apóstoles de Jesús, eran los delegados vivientes del poder de Cristo.
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Ignacio de  Antioquía
Tal y como Ignacio de Antioquía escribió en el año 107: “Es obvio que debemos mirar a un obispo como al Señor en persona ... Sus clérigos... están en armonía con su obispo como las cuerdas de un arpa, y el resultado es un himno de alabanza a Jesucristo de mentes que sienten al unísono”
Los obispos solamente eran varones, indicio claro de que en el siglo II de nuestra era la mayor parte de las comunidades cristianas coincidían con el punto de vista de Pablo, respecto a que las mujeres cristianas deberían estar sujetas a la autoridad de los varones cristianos.
A pesar de que algunos de los valores fundamentales del cristianismo diferían marcadamente de los del mundo greco-romano, al principio los romanos no prestaron mucha atención a los cristianos, a quienes consideraban simplemente una secta más del judaísmo.
 La propia estructura del Imperio Romano ayudó al crecimiento del cristianismo. Los misioneros cristianos —incluyendo algunos de los doce apóstoles o discípulos originales de Cristo— utilizaron los caminos romanos para trasladarse por todo el imperio difundiendo la “buena nueva”.
Sin embargo, conforme transcurrió el tiempo, la actitud de los romanos hacia el cristianismo comenzó a cambiar. Como es sabido, los romanos fueron tolerantes con otras religiones, salvo cuando amenazaban el orden o la moral públicos.
Muchos romanos llegaron a considerar el cristianismo peligroso para el orden del estado romano. Estas opiniones a menudo se basaron en interpretaciones erróneas. Por ejemplo, la práctica de la cena del Señor dio origen a rumores de que los cristianos practicaban crímenes horrendos, como el asesinato ritual de niños. Si bien sabemos que esos rumores eran falsos, ciertos romanos los creyeron y los manipularon en tiempos de crisis para incitar al pueblo contra los cristianos. Es más, como los cristianos llevaban a cabo sus reuniones en secreto y parecían estar en comunicación con cristianos localizados en otras áreas, el gobierno podía juzgarlos potencialmente peligrosos para el estado.
Algunos romanos pensaron que los cristianos eran excluyentes en exceso y, por lo tanto, nocivos para la comunidad y el orden público. Los cristianos no aceptaban a otros dioses y, en consecuencia, se abstenían de asistir a los festivales públicos que honraban a esas deidades.
Por último, los cristianos se rehusaban a participar en la adoración de los dioses del estado y en el culto imperial. Dado que los romanos consideraban estas ceremonias importantes para el estado, el rechazo de los cristianos ponía en peligro la seguridad del estado y en consecuencia, constituía un acto de traición, punible con la muerte.
También constituía una prueba de ateísmo (no creer en los dioses) y estaba sujeto a castigo bajo estos cargos. Sin embargo, para los cristianos —quienes creían que únicamente había un solo y verdadero dios— la adoración de los dioses del estado y de los emperadores era idolatría, lo cual pondría en peligro su propia salvación.
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Cristianos atacados por leones en el Coliseo romano
La persecución romana de los cristianos durante el primer y segundo siglos de nuestra era nunca fue sistemática, sino sólo esporádica y local. La persecución comenzó durante el reinado de Nerón. Habiendo destruido el fuego gran parte de Roma, el emperador utilizó a los cristianos como chivos expiatorios, los acusó de incendio premeditado y de odio a la raza humana, y los sometió a atroces muertes en Roma.
En el segundo siglo, en gran medida los cristianos fueron ignorados y considerados inofensivos. Al final de los reinados de los cinco buenos emperadores, los cristianos todavía representaban una pequeña minoría, pero con una fe considerable. Esta fuerza se basaba en la certeza de la moralidad de su conducta convicción reforzada por la disponibilidad de los primeros cristianos a convertirse en mártires en aras de su fe. (Ver: Cristianismo: Mapa conceptual)
El Crecimiento del cristianismo
La persecución esporádica de los cristianos por los romanos en los siglos primero y segundo no pudieron detener en absoluto el crecimiento del cristianismo. De hecho, sirvió para fortalecer el cristianismo como institución en los siglos tercero y cuarto, causa de que cambiara su débil estructura del primer siglo, y avanzara hacia una más centralizada organización de sus diversas comunidades eclesiales.
Un elemento crucial para este cambio fue el visible papel de los obispos. Si bien eran aún elegidos por la comunidad, los obispos comenzaron a asumir mayor control, constituyéndose el obispo como jefe y los presbíteros como clérigos sujetos a la autoridad del obispo.
Alrededor del siglo tercero los obispos eran nominados por los clérigos, simplemente aprobados por la congregación y luego oficialmente consagrados para el cargo. La iglesia cristiana iba creando una bien definida estructura jerárquica, en la que los obispos y los clérigos eran funcionarios asalariados, separados de los laicos, o miembros regulares de la iglesia.
El cristianismo creció poco a poco en el primer siglo, se arraigó en el segundo y se difundió ampliamente en el tercero.
¿Por qué fue el cristianismo capaz de atraer a tantos seguidores? Los historiadores no están del todo seguros, pero han ofrecido varias respuestas a esta pregunta. Ciertamente, el mensaje cristiano tuvo mucho que ofrecer al mundo romano. La promesa de la salvación, posible por la muerte y resurrección de Cristo, ejerció un inmenso atractivo en un mundo lleno de sufrimiento e injusticia. El cristianismo parecía imbuir la vida con un significado y un propósito que estaban más allá de las simples cosas materiales de la realidad cotidiana.
En segundo lugar, el cristianismo no era del todo desconocido. Podía simplemente ser considerada como otra religión mistérica occidental que prometía la inmortalidad como efecto de la muerte sacrificial de un Dios salvador. Al mismo tiempo, brindaba ventajas de las que carecían otras religiones misteriosas. Cristo había sido un ser humano, y no una figura mitológica, como Isis o Mitra.
Es más, el cristianismo tuvo un atractivo universal. A diferencia del mitraísmo, no era exclusiva para varones. Además, no exigía un rito de iniciación complejo o caro, como sucedía con otras religiones mistéricas. La iniciación culminaba simplemente con el bautismo — purificación por el agua—, mediante el cual se entraba en una relación personal con Cristo. Asimismo, el cristianismo dotó de un nuevo significado a la vida, y brindó lo que las religiones oficiales de Roma jamás pudieron: una relación personal con Dios, así como un eslabón con un mundo superior.
Por último, el cristianismo satisfizo la necesidad humana de pertenencia. Los cristianos integraron comunidades unidas unas con otras en las que las personas podían expresar su amor ayudándose mutuamente y ofreciendo auxilio a pobres, enfermos, viudas y huérfanos. El cristianismo satisfizo la necesidad de pertenencia en una forma en la que el enorme, impersonal y remoto Imperio Romano jamás pudo.
El cristianismo resultó atractivo para todas las clases. La promesa de la vida eterna se ofrecía a todos: ricos, pobres, aristócratas, esclavos, hombres y mujeres. Como Pablo enunció en su Epístola a los colosenses: “Deben revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto a imagen de su Creador, donde no existen el griego o el judío,  el circunciso o el incircunciso, el bárbaro, el escita, el esclavo o el hombre libre, sino que Cristo es todo y está en todo”.  Aunque no hizo un llamado a la revolución o a la revuelta social, el cristianismo puso énfasis en un sentido de igualdad espiritual para todos los pueblos.
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Santa Perpetua, en la arena de Cartago.
(Ampliar imagen)
Muchas mujeres se dieron cuenta de que el cristianismo ofrecía nuevas actividades y otras formas de compañía con otras mujeres. Las mujeres cristianas practicaban la nueva religión en su propia casa y predicaban sus convicciones ante otras personas en sus aldeas. Muchas otras murieron por su fe. Perpetua (m. 203)  fue una mujer aristócrata que se convirtió al cristianismo.
Su familia pagana le suplicó que renunciara a su nueva fe, a lo que ella se rehusó. Las autoridades la apresaron, pero ella eligió morir por su fe,  y fue una de las que formaban el grupo de cristianos masacrados por las bestias salvajes en la arena de Cartago el 7 de marzo de 203.
Una vez que la iglesia cristiana estuvo mejor organizada, dos emperadores del siglo tercero respondieron con más persecuciones sistemáticas.
El emperador Decio (249-251) culpó a los cristianos de los desastres que asolaron a Roma en el aciago siglo III: fueron ellos quienes no reconocieron a los dioses del estado y, en consecuencia, éstos se vengaron contra los romanos. Es más, conforme la organización administrativa de la iglesia crecía, Decio juzgaba que el cristianismo se asemejaba más y más a un estado dentro del estado que iba socavando el imperio. En consecuencia, inició la primera persecución sistemática de cristianos.
Se requirió a todos los ciudadanos presentarse ante sus magistrados locales y ofrecer sacrificios a los dioses romanos. Por supuesto, los cristianos se negaron. Sin embargo, los planes de Decio fallaron. Los funcionarios locales no cooperaron y además, el reinado de Decio no fue tan largo.
Teodosio
Teodosio, “el Grande”.
La última gran persecución la ordenó Diocleciano, al comienzo del siglo cuarto, pero era ya demasiado tarde. El cristianismo se había fortalecido mucho, como para ser erradicado por la fuerza. La mayoría de los paganos había aceptado la existencia del cristianismo.
En el siglo IV, el cristianismo prosperó como nunca antes. El emperador Constantino desempeño una función importante en el cristianismo, al que apoyo aparentemente desde el 312, cuando su ejército debía librar una batalla crucial contra Majencio en el puente Milvio, que cruzaba el río Tiber al norte de Roma.
De acuerdo con una historia tradicional, al entrar en una batalla decisiva tuvo la visión de una cruz cristiana con la leyenda: “Con este signo, vencerás”. La tradición prosigue que habiendo ganado la batalla, Constantino se convenció del poder del dios cristiano. A pesar de que no fue bautizado sino hasta el final de su vida, en el año 313 promulgó el famoso Edicto de Milán, por el que oficialmente se toleraba la existencia del cristianismo.
Después de Constantino, los emperadores fueron cristianos, con excepción de Juliano (360-363), quien trató brevemente de restaurar la religión politeísta greco-romana tradicional. Sin embargo, él murió en una batalla y su gobierno fue demasiado corto como para causar algún efecto.
Bajo Teodosio, “el Grande” (378-395), el cristianismo fue declarado la religión oficial del Imperio Romano. Una vez en poder del control, los líderes cristianos utilizaron su influencia para proscribir las prácticas religiosas paganas. El cristianismo había triunfado.

viernes, 11 de enero de 2013

Absalón,hijo de David.

-El significado de Absalón es ''El Padre de Paz''-




Absalón, Hijo de David: Es el tercero, en el orden mencionado por el cronista (2 Sam. 3,2-3) de los hijos nacidos en Hebrón durante los turbulentos primeros años del reinado de David sobre Judá, cuando Isboseth, hijo de Saúl, aún reclamaba por derecho de herencia gobernar sobre Israel. Su madre era Maaká, hija de Tholmai, Rey de Gessur. El escritor sagrado que esboza para nosotros la carrera de Absalón (2 Sam. 13-18) enfatiza en la belleza impecable de la apariencia del joven, y menciona en particular la lujosa riqueza de su cabello que, cortado, pesaba más de diez onzas. La relevancia de esta última nota es evidente cuando recordamos la parte importante que la cultura del pelo representó en las devociones de los orientales (observe aun hoy día las oraciones ceremoniales de los derviches). Así como afeitar la cabeza constituía señal de luto, el ofrecer un agradable crecimiento de cabello al sacerdote era señal de un sacrificio personal análogo a la ofrenda anual de los primeros frutos en el santuario. Probablemente el cronista tenía en mente que fue este regalo de la naturaleza el origen de la muerte fatal de Absalón. A su grata apariencia el joven Absalón unía un temperamento que, aunque aficionado a ostentar, era sin embargo reservado, intrépido y reflexivo. Estas calificaciones se adaptaban para alimentar el deseo natural de ser un día el representante de ese poder magnífico creado por su padre, del goce futuro del cual su minoría de nacimiento solamente parecía privarle. A pesar de su ambición, parecía haber en el joven ese instinto generoso de honor que inspira impulsos nobles, cuando éstos no se oponen a las más seductoras perspectivas del propio interés. Bajo tales circunstancias no es extraño que Absalón, idolatrado por aquéllos que estaban alrededor de él, mientras que su sentido natural de gratitud y deber filial se apagaron gradualmente, fue movido a cultivar una especie de egoísmo que se vuelve despiadado a medida que cuenta con el afecto ciego de los amigos.
Hubo otras causas que distanciaron a Absalón de su padre. El hijo mayor de David, Amnón, nacido de madre yizreelita, y probable heredero al trono debido a su mayoría de edad, había concebido una pasión violenta por Tamar, la hermosa hermana de Absalón. Incapaz de controlar su afecto, aunque prevenido de acercársele dados los convencionalismos de la corte real, que separaba las esposas del Rey y mantenía a Tamar en la casa de su madre, Amnón, con el consejo de su primo Jonadab, finge estar enfermo, y al ser visitado por el Rey, su padre, le solicita que fuera Tamar quien lo alimentase. Fue así que Amnón encontró la oportunidad de privar de la inocencia a su hermanastra. Una vez mancillado el objeto de su pasión, él empieza a odiarla enseguida, y arroja de su lado a la agraviada doncella, la cual era un recordatorio constante de su maldad. Absalón encuentra a Tamar en la amargura de su dolor y la obliga a revelar el secreto de la violencia de Amnón hacia ella. David es informado pero, aparentemente reacio a permitir que la deshonra de su futuro heredero se haga pública, no castiga el crimen. Esto le da el pretexto a Absalón para vengar la ofensa de su hermana, para la cual ahora no sólo Amnon, el heredero al trono sino también su padre David, aparecen como responsables ante él. Se lleva a Tamar a su casa y callada, pero resueltamente, traza su plan. El escritor sagrado señala que Absalón nunca habló a Amnon, ni buenas ni malas palabras, pero lo odió con una aversión a muerte.

Durante dos años Absalón llevó su resentimiento en silencio, cuando al fin encontró ocasión para actuar abiertamente. Desde los días de los patriarcas los príncipes de los pastores de Israel acostumbraban celebrar como un festival público de acción de gracias el esquileo anual de la oveja. La primicia del esquileo de los rebaños estaba destinada a los sacerdotes (Deut. 18,4) y la santidad de la fiesta hacía difícil que cualquier miembro de la familia tribal se ausentara. El escritor sagrado no expresa que en la mente de David hubiese una sospecha secreta de que Absalón planeaba el mal, pero para uno cuya visión de eventos pasados y futuros estaba tan clara como aquella del vidente real, fácilmente se le pudo haber ocurrido que en tiempos de su antepasado Jacob, otra Tamar, (Gen. 38,6) que se hallaba adrede en un esquileo de ovejas, y que halló los medios de vengar un mal similar recibido, aunque de un modo menos sangriento que el contemplado por Absalón en esta ocasión. Aunque David se excusa de asistir al gran esquileo de las ovejas, finalmente cede a la súplica de Absalón de enviar allí a Amnón para representarlo. La reunión festiva de la casa real se realiza en Baalhasor, un valle al este del camino que lleva a Siquem, cerca de Efraím. Cuando el banquete está en su apogeo, y Amnón se ha entregado a los placeres del vino, se imponen sobre él los fieles sirvientes de Absalón y lo asesinan. El resto de los invitados huyen. El propio Absalón escapa de la ira inevitable de su padre buscando refugio en la casa de su abuelo materno en Gessur. Él espera quedarse ahí hasta que, habiéndose extinguido el dolor de su padre, él pueda ser perdonado y llamado a la corte real. Pero David no cede tan rápidamente. Después de tres años de destierro, a Absalón, a través de la intervención de Joab, sobrino de David y el general de confianza, se le permite regresar a la ciudad, sin embargo, no se le permitirá presentarse ante el Rey. En esta condición Absalón vive durante dos años, buscando recuperar el favor de su padre con la mediación de Joab. El propio Joab está renuente a presionar sobre el asunto, hasta que Absalón prende fuego a las cosechas de su pariente, obligando a Joab a venir a él con miras a buscar una compensación por el daño. Absalón convierte la oportunidad de su altercado con Joab a buena cuenta declarando su condición desdeñada y olvidada: preferiría morir ignominiosamente, argumenta, que tener el rencor del Rey pesando sobre mí todos los días de mi vida. Como resultado Absalón es recibido por el Rey.

Reintegrado a su principesca dignidad anterior y a la aparente confianza de su padre, Absalón emprende el trayecto de conspiraciones secretas, al cual su ambición y su oportunidad parecían impulsarle, y que ha sellado su nombre como sinónimo de sublevación desnaturalizada. Congraciándose con la buena voluntad de las personas, y al mismo tiempo fomentando el descontento con las condiciones del reinado de su padre, él logra preparar las mentes de los insatisfechos para un levantamiento general. Después de cuatro años (la de los Setenta indica "cuarenta", lo cual es evidentemente una lectura errónea, como aparece del hebreo (Keri), siríacos, y las versiones árabes] de vigorosa actividad secreta Absalón pide permiso al Rey para dirigirse a Hebrón, para poder cumplir un voto auto-impuesto, que hizo mientras estaba en cautiverio en Gessur. Ya habían concluido los preparativos para un levantamiento simultáneo de los partidarios secretos de Absalón en diferentes partes del país, y los emisarios estaban listos para proclamar al nuevo rey. Ajitófel, uno de los consejeros más antiguos de David, se había unido a los conspiradores, y por medio de su plan, una corriente fuerte estaba dirigiéndose contra David. Cuando, en medio del sonido de trompetas y los gritos del ejército, David se entera de la proclamación del nuevo rey, rápidamente convoca a sus seguidores de confianza escapa hacia el Monte de los Olivos, esperando cruzar el Jordán a tiempo para escapar de la ambiciosa furia de su hijo. En el camino se encuentra a su fiel funcionario Jusay, quien le aconseja unirse a Absalón.


"Serás inútil para mí si vas con nosotros. Pero si te unes a Absalón, y le dices: Yo soy tu seguidor, oh, Rey, como una vez lo fui de tu padre, él te recibirá, y tendrás en ti el poder de frustrar los planes de Ajitófel que me ha traicionado."
Jusay actúa de acuerdo al consejo y logra ganar la confianza de Absalón. El desempeña tan hábilmente su rol de seguidor del partido rebelde que, mediante su sugerencia, alegando falsamente la inutilidad de perseguir a David, prevalece contra el consejo urgente de Ajitófel que apremia a Absalón a atacar al Rey, no sea que gane tiempo para organizar su guardia personal, últimamente fortalecida por la accesión de seiscientos soldados en Gat. El evento prueba la exactitud de la previsión de Ajitófel.

David es informado secretamente del retraso de Absalón, e inmediatamente envía a sus tres generales, Joab, Abisai, y Ethai, a atacar a las huestes rebeldes desde el lado oriental de la colina. Escudados por un bosque, los hombres de David avanzan y encuentran a las indefensas fuerzas de Absalón en el borde de los bosques que bordean la llanura circular, en un punto en el que (probablemente) hoy día es Mukaah. Allí ocurre una matanza espantosa, y el desorganizado partido rebelde es derrotado rápidamente. Absalón huye desesperadamente. De pronto se encuentra aturdido por un golpe, mientras su cabeza se ve atrapada en la horqueta de las ramas bajas de un árbol de terebinto. Al mismo tiempo su largo pelo suelto se enreda en el espeso follaje, mientras que el asustado animal debajo de él huye, dejándolo suspendido sobre la tierra. Antes de que él pueda desenredarse, es espiado por uno de los soldados quien, recordando las palabras del Rey, "Guardadme la vida de Absalom", guía la atención de Joab a la condición difícil del desventurado joven. El viejo general, menos escrupuloso, y ávido de librar a su amo de tan peligroso enemigo, perfora tres veces el cuerpo de Absalón con su jabalina. Cuando le dan la noticia de la muerte de Absalón, David se vuelve inconsolable. "Mi hijo Absalón, Absalón, mi hijo: Dios me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, mi hijo, mi hijo Absalón".

La Sagrada Escritura establece que Absalón fue enterrado bajo un gran montón de piedras cerca de la escena de su desastre. El viajero hoy puede ver una tumba de estilo greco-judío, al este del Kidrón, que se designa como el sepulcro de Absalón, pero que es evidentemente de construcción mucho más tardía y que probablemente pertenece a uno de los reyes judíos del período asmoneo (Josephus, De Bello Jud., V, xii, 2).

Absalón tuvo tres hijos que murieron antes que él. Él dejó una hija, Maaca, (Thamar), la cual se casó luego con Roboam, hijo de Solomón (2 Cron. 11,20), aunque hay alguna duda acerca de la identidad de este nombre mencionada en el Libro de Reyes y en Paralipómenos.