miércoles, 12 de junio de 2013

Tres religiones,una cultura. (Historia de Alcalá de Henares)

 HISTORIA



Este trabajo nació con el propósito de mostrar la convivencia, el respeto y la tolerancia de tres comunidades muy diferentes: la cristiana, la judía y la musulmana, que vivieron en Alcalá de Henares durante los siglos XIII, XIV, XV y los albores del siglo XVI.
En él nos propusimos resaltar diferentes aspectos de la relación entre estas tres comunidades:
. La religión: Cada comunidad tenía sus creencias, sus lugares propios de oración, sus días sagrados, etc. Esto traía consigo problemas para la convivencia, pero se respetaron mutuamente.
. Actividades laborales: Cada comunidad se dedicaba a diferentes funciones sin ser molestados por los demás. Cabe destacar en este apartado la actividad mercantil, dedicación principal del pueblo judío o la agrícola del musulmán.
. La cultura: Hacemos notar cómo el paso de estas tres comunidades ha dejado huella en Alcalá: en los edificios, en los artesonados, en la Universidad... y en la elaboración de la Biblia Políglota.
. Centros importantes: Las iglesias cristianas y su importancia para esta comunidad y las otras comunidades. Las sinagogas como lugares de formación, no sólo religiosa, para los judíos. La mezquita como centro de la comunidad musulmana.
. Leyes: La importancia del Fuero Viejo por el que se regirá Alcalá y su Tierra a lo largo de cuatro siglos, desde el siglo XII hasta principios del siglo XVI.







LA IGLESIA DE LOS CRISTIANOS:
"El templo cristiano nace en recuerdo de aquellos que murieron por su fe en Jesucristo" Primero se construyó una cella martyrial *, que más adelante daría lugar a la erección de un pequeño templo, posteriormente elevado a la dignidad de sede episcopal. Tras la Reconquista, de la sencilla capilla conmemorativa allí existente se pasaría al priorato medieval, luego a la colegiata y finalmente a la magistral, ya fallecido el cardenal Cisneros, con su fuerte vinculación a la vida universitaria. Actualmente recupera su dignidad episcopal al restaurar la diócesis de Alcalá el 10 de octubre de 1991.
En la época que nos ocupa, siglos XIII al XV, tenemos que imaginarnos una pequeña capilla martirial, posiblemente de estilo mozárabe, luego convertida en iglesia parroquial - tal vez de estructura y formas mudéjares* -, pero que carecía en 1495 de toda espaciosidad y monumentalidad. Se trataba - según García Oro- de una iglesia mudéjar, de factura bastante pobre, conglomerado de añadiduras que por su pequeñez era llamada ‘capilla’ en algunos documentos arzobispales, y los constructores experimentados, como el cantero segoviano Juan Campero, recordaban en 1512 que ‘no parecía sino hermita’. En principio, no existía otra parroquia, conocida con el nombre de S.Justo, donde se reunía el concejo.
Como templo parroquial, además de lugar de devoción, debemos imaginar las celebraciones litúrgicas propias del cristianismo, en especial la Eucaristía. La campana es el sonido de llamada para la comunidad cristiana y que se oiría en todo el contorno de la muralla y aún extramuros para llamar a la oración.
Dentro de esta época comienza a celebrarse la Solemnidad del Corpus Christi *, con su procesión por las principales calles de la ciudad.
El domingo de Quasimodo, así se llama al que sigue al de Pascua de Resurrección, también coincidente con la feria anual y que se celebraba en el Coso.
Se creó una segunda parroquia a mediados del siglo XIII, la de Santa María la mayor, situada hacia la más tarde llamada plaza de San Diego o de la Universidad. Ya existía - desde 1268- en un extremo del Coso (actual plaza Cervantes), la ermita de San Juan de los Caballeros. En el siglo XIII tenemos constancia también de las feria de Santa María, otra fiesta solemne es el día de San Bartolomé, el 24 de agosto.
En 1453 se ordena el cambio de la parroquia de Santa María a la ermita de San Juan de los Caballeros, al mismo tiempo que se funda el convento franciscano dedicado a San Diego en el mismo lugar que ocupaba la antigua parroquia, para la enseñanza y conversión de mudéjares y judíos, en la prolongación de la calle Mayor, teniendo ya el Arzobispo Carrillo la autorización para fundar 15 conventos de frailes menores, estamos hablando de 1446. La parroquia de San Justo se convertirá en iglesia Colegial en 1477.
En el interior del templo cristiano hay imágenes que recuerdan momentos excepcionales de la vida de Jesús (crucifixión), la imagen de María Virgen y la de los santos de devoción; en nuestro caso están las tumbas de los mártires. El templo tiene asientos orientados al altar mayor, donde se celebra la Eucaristía y está la presidencia de la celebración.
La campana es el modo de comunicación y aviso a los fieles para las celebraciones diarias y de modo solemne el Domingo.

LA SINAGOGA
Los judíos son un pueblo dentro de otro más amplio, para ellos la sinagoga representa un compendio de sentimientos, creencias y prácticas. La sinagoga intenta emular a su modelo ejemplar, al único entre todos: el Templo de Jerusalén, destruido en el año 70 d. C..
Es la seña de identidad de un pueblo que conserva una lengua, el hebreo(la van perdiendo poco a poco en favor del castellano, que después de la expulsión llamarán sephardí también tenemos testimonios del uso de la lengua castellana pero escrita con caracteres hebreos); sigue sintiéndose el pueblo elegido por el Dios del Antiguo Testamento. En la sinagoga pueden manifestar también su identidad como creyentes; durante el día acuden tres veces- al anochecer, al amanecer y al mediodía- para celebrar sus rezos comunitarios en presencia de un mínimo de diez varones mayores de trece años (minián*).
Como función social, en ella se encuentra la escuela (yesibá*), los niños aprenden todo sobre la Ley (Torah*) y el Talmud *, que es la compilación canónica de la ley oral recogida en la Misná *. Funciona anejo un tribunal (bet-din*), formado al menos por tres dayanes, que entienden sobre derecho rabínico, para juzgar causas entre judíos, como refleja el Fuero y que puede imponer sanciones; también se encuentra la carnicería propia, ya que los sacrificios de animales no son al modo cristiano y deben realizarse de acuerdo con la Ley.
En lo arquitectónico, la sinagoga es una sala, en cuya pared orientada hacia Jerusalén hay un arca o armario (hejal*) donde se guardan los manuscritos (sefarim*)de la Torá. Cada rollo (séfer*) suele estar protegido por un manto bordado, que se remata en su borde superior por una corona o por adornos de campanillas que rematan las varas de madera en que se sujeta el rollo por sus dos extremos. Frente al hejal hay un pupitre (tebá*) para la lectura de los textos litúrgicos por parte del oficiante, o jefe de la sinagoga, que en la tradición sefardí suele estar en el centro de la sala. La sala está rodeada por asientos para los fieles y en algún lugar se mantiene encendida permanentemente una lámpara (tamid*).
Las mujeres tienen un lugar reservado (‘azará’*), apartado de los hombres, a menudo una galería en un piso superior, en ocasiones cubierta por una celosía, esta separación reproduce la separación del muro existente en el Templo de Jerusalén.
Durante el rezo los hombres se cubren la cabeza con un solideo (kipá) en señal de respeto y se revisten con un manto de oración (talit*); en los días laborables llevan además en la frente y en el brazo izquierdo las filacterias (tefelín*), que son unos estuchitos de cuero que contienen pergaminos con textos escritos de la Semá* (son tres pasajes bíblicos que se consideran la profesión de fe judía: Dt. 6, 4-9 y 11, 13-21 y Nm.15, 37-40, una de las oraciones centrales del servicio litúrgico.
Sabemos de dos sinagogas en Alcalá, una, la Mayor, ubicada en las proximidades de la calle Carmen Calzado, antes de los Limoneros, pues el corral de la sinagoga daba a dicha calle a través de un adarve y a la calle Mayor, hoy existe un patio reedificado en dicho lugar. La Menor estaba sobre la calle Santiago, que posteriormente ocuparían los PP.Capuchinos y la iglesia de Santa María Egipcíaca. 

LA MEZQUITA.
Su centro religioso es la mezquita *, de la que sólo queda una marca visible: una columna en la calle Santiago, antes de la Morería, que adorna una esquina frente al actual hospital del Vallés, donde antes hubo un templo cristiano (iglesia de Santiago), posterior a la mezquita, haciendo esquina con la calle que conducía al postigo de la muralla, llamada después Diego de Torres. La mezquita es el lugar de reunión de esta parte de la población, que vive sometida dentro de la población mayoritariamente cristiana, por eso constituye también una seña de identidad y fortalecimiento de sus convicciones.
Debe estar orientada hacia La Meca* (el Este en este caso), podemos imaginarla paralela a la actual calle. Deben frecuentarla cinco veces al día, el que esté cerca, los que no estén cerca harán la oración a su hora en el lugar donde les sorprenda la voz del almuédano *; éste llama en las cinco ocasiones desde la parte más alta de la mezquita, el minarete *: "Alá es grande..."
Los hombres utilizan la sala principal, formando hileras paralelas y mirando el mihrab* (nicho vacío que indica la dirección de la Meca) y al Imán* (colocado en el minbar *, a modo de cátedra de predicación) que dirige la oración y las diferentes posiciones: de pie, de rodillas, postrado... , todo ello después de haberse purificado en una fuente que, con seguridad, debería estar en un pequeño patio a la entrada; deben lavarse las manos y brazos hasta el codo, la boca, nariz, ojos y oídos tres veces; las mujeres quedarán al final, en un reservado para ellas, desde donde pueden seguir la oración coránica pero no pueden ser vistas por los hombres desde su posición.
En el interior no hay estatuas ni otras imágenes, quizá alguna inscripción del Corán* y el propio Corán sobre un atril, tampoco hay bancos ni otros útiles, pues la oración se realiza sobre el mismo suelo, en ella se repita la confesión de fe: "Doy testimonio de que no hay más Dios que Alá. Doy testimonio de que Mahoma es el profeta de Dios", cinco veces al día (amanecer, mediodía, tarde, puesta del sol y noche); no hacer esta oración es una de las mayores faltas para los musulmanes; el almuédano recuerda estas horas con su voz.

viernes, 17 de mayo de 2013

El verdugo (1963)

El verdugo es una película española tragicómica y de comedia negra de 1963 dirigida por Luis García Berlanga. Fue rodada en blanco y negro y actualmente es considerada un clásico del cine de su país.


ARGUMENTO:
Amadeo (José Isbert), el verdugo de la Audiencia de Madrid, conoce a José Luis (Nino Manfredi), un empleado de pompas fúnebres que va a recoger al preso que Amadeo acaba de ajusticiar. José Luis no encuentra novia, pues todas las chicas huyen de él cuando se enteran de que trabaja en una funeraria. La hija de Amadeo, Carmen (Emma Penella), tampoco encuentra novio, ya que todos sus pretendientes escapan al enterarse de que su padre es verdugo. Carmen "atrapa" a José Luis quedándose embarazada.

El patronato va a conceder a Amadeo un piso por su condición de funcionario, pero Amadeo sabe que eventualmente lo perderá, porque en el momento de la entrega ya estará jubilado. Carmen y su padre engatusan a José Luis para aceptar el cargo de verdugo y conservar la vivienda, asegurándole que no tendrá que matar a nadie. Cuando llega una orden de ejecución en Mallorca, José Luis, horrorizado, quiere dimitir, aunque eso signifique perder el piso y devolver las nóminas cobradas. Nuevamente Amadeo y Carmen lo lían para que espere al último momento, pues el reo está enfermo y se moriría solo. Finalmente, en una escena memorable, José Luis es llevado a rastras al garrote vil, como si fuese el condenado y no el verdugo.




viernes, 19 de abril de 2013

CONCURSO DE CLIMETRAJE 2013 ''NO a la pobreza''

Ayer,18 de abril del 2013,se celebró la cuarta edición del concurso de climetrajes organizado por Manos Unidas. Empezó a las 11:00 aproximadamente y terminó sobre las 13:00.Se presentaron algunos de los vídeos, los que fueron más votados. Se dieron premios a los más votados por todo el público,a los votados por el Jurado y a la mejor trilogía. Se dieron, como premio, cámaras digitales a los ganadores. Los que quedaron en primer lugar, irán a la final,que se celebrará en Madrid, para competir unos contra otros.
Al resto de participantes se les otorgó un diploma.

miércoles, 3 de abril de 2013

Fuegos del Apóstol.Mapping 2012.





Fuegos del Apóstol, 24 de julio de 2012. Mapping en la Catedral de Santiago. Plaza del Obradoiro. España.
Espectáculo multimedia diseñado por GPD con tecnologías de vanguardia, que lograba efectos en 4D sobre la fachada de la Catedral gracias a la técnica del mapping. La fachada barroca de la Catedral fue convertida en una pantalla gigante que narraba su historia a través de un recorrido virtual que combinaba proyecciones, luz, sonido, música, pirotecnia y efectos especiales.
Montaje de sonido de más de 50.000 watios. Producción audiovisual Full HD en resolución de cine. 12 proyectores de gran formato con una capacidad total de 300.000 lúmenes. Control data on Watchout v5. Lanzamiento de 3.400 artefactos pirotécnicos integrados en la proyección.
Sinopsis: la relevancia del Camino y la peregrinación, la importancia de la tradición Jacobea en Galicia, sus símbolos más emblemáticos, el desarrollo de la ciudad alrededor del hecho Apostólico... El espectáculo condensa de manera asombrosa una historia que comenzó a forjarse hace 12 siglos, cuando Paio descubre el sepulcro del Apóstol y es testigo de las primeras peregrinaciones. Un recorrido virtual apasionante que termina con una apoteosis de fuego y sonido. Nada más apropiado para un lugar que se reveló al mundo aquella otra noche de julio hace 1.200 años.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Sucesión del Papa


Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma~

Miércoles de Ceniza:  el inicio de la Cuaresma
Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma



La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”

“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.

Origen de la costumbre

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.

Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

El sacrificio

Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”

Conclusión

Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.

Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.

El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.

La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.

La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.

Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.

Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.

Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.